En tan solo cinco minutos, la publicidad puede alterar el comportamiento alimentario de un niño. No se trata de una exageración ni de una simple preocupación teórica. Un reciente estudio realizado en el Reino Unido ha evidenciado que bastan unos pocos minutos de anuncios de comida chatarra para que los niños ingieran, en promedio, 130 calorías adicionales en el transcurso del día, el equivalente calórico a dos rebanadas de pan.El experimento, llevado a cabo con 240 niños de entre siete y quince años en escuelas de Merseyside, pone en evidencia el poder desproporcionado que tiene la publicidad de alimentos ultraprocesados…