Sesame Street, más que un programa de televisión, es un auténtico icono cultural global, una marca cuya resonancia ha trascendido generaciones y fronteras. Su éxito sin precedentes no es fortuito; se cimenta en una fórmula magistral que amalgama el entretenimiento de la más alta calidad con un compromiso inquebrantable por el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños.Sin embargo, la expansión estratégica de una marca tan poderosa en el mercado global, particularmente en los segmentos de merchandising y publicidad, presenta desafíos inherentes que exigen una vigilancia constante y una adaptación proactiva. La clave reside en un equilibrio delicado: maximizar…