El mundo de las marcas de lujo, y más concretamente el de los fabricantes de superdeportivos con una herencia tan rica como Ferrari, opera bajo premisas que se alejan de las estrategias de verdadera quintaesencia de su marketing no reside en la saturación publicitaria o en la búsqueda de una accesibilidad amplia, sino en la forja de la exclusividad; una estrategia que convierte cada vehículo en una leyenda antes de que salga de Maranello. Esta filosofía se materializa de forma magistral en proyectos únicos como el recién desvelado Ferrari SC40, un ejemplar que no solo rinde pleitesía al icónico F40,…