La integración de la inteligencia artificial en el comercio minorista ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en el motor que redefine la interacción entre marcas y consumidores. A medida que avanzamos hacia 2026, los líderes de la industria anticipan una transformación profunda donde la tecnología no solo optimiza procesos internos, sino que se manifiesta como un asistente personal omnipresente capaz de anticipar deseos antes de que el usuario los verbalice. Esta evolución se aleja de los algoritmos de recomendación tradicionales, que a menudo se sentían intrusivos o limitados, para dar paso a sistemas de procesamiento de lenguaje…
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