La implacable búsqueda de la tranquilidad auditiva en el consumo digital ha encontrado un punto de inflexión decisivo en California, marcando un precedente normativo con potencial de resonancia global.El gobernador Gavin Newsom ha rubricado una legislación que sitúa bajo el foco regulatorio a gigantes del streaming como Netflix, Hulu o Amazon Prime Video, obligándoles a moderar la intensidad de su pauta publicitaria. Esta nueva ley surge como una respuesta directa y palpable a una queja recurrente y profundamente arraigada entre los usuarios: el salto abrupto y a menudo estruendoso del volumen al pasar del contenido principal, ya sea una película…