La acelerada incorporación de inteligencia artificial en entornos de marketing ha provocado un fenómeno preocupante: la automatización sin dirección estratégica. Muchas agencias de marketing están integrando herramientas de IA en procesos clave sin una comprensión clara de sus implicaciones operativas, legales y reputacionales. En su afán por “no quedarse atrás”, están delegando funciones sensibles a sistemas algorítmicos sin evaluar riesgos, sin establecer criterios de uso, y lo más grave: sin una gobernanza digital sólida.En este escenario, la IA ha dejado de ser una herramienta para potenciar decisiones humanas y se ha convertido, en muchos casos, en un reemplazo automático del…