El volumen constante de publicaciones e interacciones en las plataformas digitales suele saturar a los departamentos de comunicación de las organizaciones, generando un cúmulo de datos que pocas veces se traduce en decisiones útiles. Las herramientas de escucha tradicionales han centrado su actividad en contabilizar el número de veces que se cita a una compañía, pero habitualmente pasan por alto los significados profundos y las corrientes de opinión que determinan la reputación de una empresa. Esta falta de análisis contextual provoca que más del noventa por ciento de la conversación corporativa permanezca ignorada, obligando a los analistas a perder jornadas…