La creación de una marca personal en el deporte de élite trasciende la simple identificación visual para convertirse en una narrativa compleja que, en ocasiones, puede desdibujar la línea entre la autenticidad y la estrategia comercial. El caso del joven futbolista español Lamine Yamal y su logo personal, asociado a la marca Adidas, ilustra de manera contundente esta disyuntiva.Sin embargo, en su artículo de opinión Víctor Palau, director de Gràffica, invita a una reflexión profunda sobre cómo las grandes corporaciones manipulan la percepción del público a través de la comunicación y el diseño, priorizando un relato de aspiración y cercanía…