La creciente adopción de la inteligencia artificial en el diseño web ha inaugurado una era de accesibilidad sin precedentes, permitiendo a individuos sin formación técnica crear plataformas visualmente atractivas con relativa facilidad. Esta democratización del diseño, si bien loable en su superficie, esconde trampas significativas que a menudo escapan a la percepción de sus entusiastas seducción de la inmediatez y la estética superficial, generadas por algoritmos sofisticados, puede eclipsar consideraciones fundamentales que son intrínsecas a la robustez, seguridad y viabilidad a largo plazo de cualquier sitio web profesional. La aparente simplicidad de las herramientas de IA, que abstraen la complejidad…