Aún hoy, muchas empresas estructuran sus presupuestos de marketing con la misma fórmula de siempre: un porcentaje para publicidad, otro para contenidos, algo para eventos, un poco para patrocinios y tecnología… y casi siempre, una cantidad simbólica para relaciones públicas (RP). En demasiadas organizaciones, las RP siguen siendo consideradas un recurso secundario, en lugar de un motor estratégico capaz de generar un impacto real y medible para el hora de replantear este enfoque. Aunque los equipos de marketing B2B planean incrementos presupuestales para el próximo año, la realidad es que serán modestos. Según Forrester, el 34% de los líderes de…